Planetas y Cosmología del Plasma

Planetas y Cosmología del PlasmaLas lunas y los planetas como la Tierra se han originado de manera similar, por medio de la expulsión eléctrica de parte de los núcleos cargados positivamente de estrellas enanas y de estrellas gigantes gaseosas. Eso explica la dicotomía entre los densos y rocosos planetas y lunas y los planetas gigantes gaseosos. En el Modelo de Universo Eléctrico, la gravedad en sí misma es simplemente una fuerza dipolar electrostática.

Así, las órbitas de los planetas se estabilizan, en contra del caos gravitacional, por medio del intercambio de carga eléctrica a través de sus colas de plasma (así es como definitivamente Venus actúa todavía, a juzgar por su magneto-cola “cometaria”, y tiene la órbita más circular de todos los planetas) y la consiguiente modificación de la gravedad de cada cuerpo.

Los planetas establecerán rápidamente las órbitas que aseguren la mínima interacción eléctrica. Se evita el impacto entre los cuerpos grandes y la captura ocurre de forma más probable mediante el intercambio de carga eléctrica entre ellos. La captura de nuestra Luna llega a ser la única opción, no puede haber sido creada a partir de la Tierra. La evidencia de remotas inestabilidades planetarias quedan claramente patentes en la superficie de todos los cuerpos sólidos de nuestro Sistema Solar, en la forma de cráteres por descargas eléctricas.

Craterización y cicatrices eléctricas

Las descargas eléctricas en las aproximaciones cercanas de cuerpos celestes tienen lugar como “rayos deRayos de los dioses los dioses”, o de manera similar a plasmoides helicoidales. Tales plasmoides quedaron esculpidos por muchas ancianas culturas en sus representaciones del dios Júpiter lanzando su rayo.

El rayo de Júpiter suscita cuestiones sobre la historia de la raza humana y la Tierra que nunca antes han sido planteadas. Cuando se trata de analizar la formación de las superficies, nos encontramos con que los plasmoides causan huellas o cicatrices características de arco eléctrico en forma de canales sinuosos y cráteres muy circulares con paredes escalonadas y ocasionalmente con picos centrales. Tales cráteres son generalmente y erróneamente interpretados como cráteres de impacto.

Los canales sinuosos se clasifican erróneamente como cauces fluviales o canales de lava. En un periodo de minutos u horas, un proceso global de descargas eléctricas es capaz de producir una superficie similar a la que vemos en la Luna, pero curiosamente se dice que ha quedado producida por impactos de meteoritos durante millones de años. Este modelo explica las diferencias hemisféricas en la craterización.

Y para los escépticos, la sutil terraformación eléctrica de un cuerpo planetario continúa hoy en día sobre Io, una de las lunas interiores de Júpiter.

Catena Davy - Luna
Esta imagen en 3D del Apollo 16 muestra la conocida cadena de cráteres en la Luna, denominada “Catena Davy”. La explicación oficial dijo “… quizás sea una cadena de cráteres volcánicos o una cadena de cráteres secundarios formados por el gran impacto Oriental a 2000 km hacia el oeste. Alternativamente, puede haber sido formada por el impacto de un cometa similar al Shoemaker-Levy 9, que se dividió en numerosos fragmentos en 1992 y chocó contra Júpiter en 1994.” Hay que notar sin embargo la evidente circularidad de todos los cráteres de la cadena, ¡ incluso sobre la ladera de las montañas! Y además el Shoemaker-Levy 9 no dejó ninguna clara línea de impactos en Júpiter. La confusión de ideas es muy clara.

Los geólogos planetarios no están acostumbrados ni entrenados para poder reconocer cicatrices eléctricas a no ser que hubiesen visto la característica erosión catódica de la superficie de Io y los jets catódicos. Definitivamente no hay volcanes tal como nos enseñan los libros de geología.

Io - Luna de Jupiter

[ Fuente consultada: Thunderbolts.info ]

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